Algatocín.-

Datos de interés
Superficie: 20 Km²
Número de habitantes: 1.018
Gentilicio: Algatocileños
Monumentos: Ruinas opodium ibérico-romano, molinos de aceite y harina, fuente de San Antonio y Plaza de la Alameda.
Situación geográfica: Ubicado en el Valle del Genal, dista 30 kilómetros de Ronda y 152 de Málaga. Se eleva 721 metros sobre el nivel del mar.
Información turística: Ayuntamiento, C/Fuente, 2. 29491.
Tlf: 952 150 000 Fax: 952 150 08

Las tierras de Algatocín se extienden de este a oeste a lomos de la sierra que separa los ríos Genal y Guadiaro, entre lomas de pinos, castaños, alcornoques y encinas. El pueblo está situado al pie de la Sierrecilla, a 724 metros sobre el nivel del mar. Se asoma al valle del Genal, aportando un excelente paisaje las pinceladas blancas de sus casas sobre la loma del Fraile. El urbanismo popular es herencia de la estancia árabe en la zona. Nos encontramos con un casco urbano adaptado a la orografía del terreno, con calles empinadas, estrechas y sinuosas a cuyos lados se levantan casas bajas y de fachadas encaladas. También encontramos casas dieciochescas con sus fachadas porticadas. En la parte más alta del pueblo, se levanta la ermita del Santo Cristo y en el centro del pueblo la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario, que data del siglo XVI. Según la tradición fue edificada sobre el que fue palacio de Algatois, hija de un rey musulman. Precisamente, se cree que el pueblo fue fundado por la tribu bereber los Al Atusiyin, de donde deriva el nombre actual de la localidad. Pero poco se sabe de su historia y evolución a través del tiempo. Lo que sí está claro, es que tras las repoblaciones cristianas, Algatocín fue creciendo siendo hoy un pueblo serrano de interesante actividad económica. En la actualiad, la agricultura es la principal fuente de ingresos del municipio. Existen dos zonas bien diferenciadas en cuanto a su aprovechamiento agrícola. La primera está situada en la parte alta del Valle del Guadiaro y es denominada Salitre, que por su abundancia en recursos hídricos es destinada preferentemente a cultivos de regadío. La segunda, situada en pleno Valle del Genal y dado lo abrupto del terreno y su basta masa forestal de encinas, alcornoques, pinos, olivos, agrios, higueras, almendros, castaños y frutales, es destinada al aprovechamiento de estos y sus frutos. Además en su entorno abundan las plantas aromáticas, como la jara, tomillo y romero. También son muy codiciadas por los vecinos las plantas medicinales como el toronjil, el eucalipto o el poleo

FIESTAS
Las fiestas de Algatocín se caracterizan por su tradicionalidad y popularidad. El calendario festivo comienza el día 2 de febrero con las fiestas de Ntra. Sra. de la Candelaria. Las actividades más llamativas son la suelta de palomas y la elaboración artesana del hornazo. A finales de mes tienen lugar los Carnavales y a mediados de mayo todo el pueblo participa en la romería de San Isidro labrador, en Salitre. Ya en el mes de junio, las calles se engalanan de flores y altares para el Corpus Christi y a finales del mismo mes se celebra la romería de San Juan. La feria grande de los patronos tiene lugar la primera semana de octubre, en honor a San Francisco de Asís y Ntra. Sra. del Rosario. La tercera semana de diciembre se celebran las denominadas Misas de Aguinaldo o Mañanitas.
GASTRONOMÍA
Entre los platos más destacados de Algatocín, sobresalen los guisos de chivo, la cocina de hinojos, el conejo en salsa, los derivados del cerdo ibérico y el pan romano. También tiene una amplia variedad de sopas como el gazpacho campero, el gazpacho fresco o las sopas cocidas.
En el capítulo de la repostería tenemos un gran surtido para elegir entre las tortas de miel, las mermeladas, carne de membrillo, los roscos fritos, los hornazos y los suspiros, a lo que hay que sumar los orejones, el pan de higo, las cerezas en aguardiente y los higos pasados. Y para acompañar la comida, Algatocín nos ofrece la mistela, un exquisito caldo dulce de la tierra.
ARTESANÍA
Los habitantes de Algatocín aún practican trabajos que mantienen viva la tradición artesana del pueblo. Entre los profesionales de la manufactura podemos encontrar especialistas en el trabajo de la piel o marroquinería, así como las labores de ganchillo o crochet, las pleitas de palma y esparto o los canastos de caña y vareta. Además, la antigua fábrica de cera aún está en funcionamiento. Por otra parte, también es usual la elaboración de infusiones y jarabes con las plantas aromáticas y medicinales que crecen en la zona. Entre otras, abundan la jara, tomillo y el poleo