Benadalid.-

Datos de interés
Superficie: 20,80 Km²
Número de habitantes: 300 aproximadamente
Gentilicio: Benalizos
Monumentos: Fuerte "El Pilancón", Castillo, Cruz del Campo y del Calvario
Situación geográfica: Ubicado en la Sierra de Alcorca o de Benadalid. Dista de Ronda unos 25 kilómetros y de Málaga 145.
Información turística: Ayuntamiento, Plaza Beni Al Jali, 1. 29493.
Tlf: 952 152 753 Fax: 952 152 802
En Internet: www.benadalid.com

Benadalid está enclavada en pleno Valle del Genal, y en su término municipal también se incluye el Valle del Guadiaro y la zona montañosa que separa ambas cuencas. El entorno natural que rodea el núcleo urbano está formado por una cadena montañosa entre la que destacan el Tajo de los Aviones, el Tajo de la Cruz y Monte del Cuco, algunos de ellos superan los 1.000 metros de altura. El núcleo urbano de Benadalid se sitúa en la ladera este del peñón de su mismo nombre. La configuración del caserío se adapta a la topografía de la ladera, determinando la forma alargada de eje mayor norte-sur. En la trama urbana del pueblo observamos dos partes diferenciadas que corresponden a la mitad norte, con un trazado herencia de la ocupación árabe y la parte norte, en torno a la plaza principal con un trazado más rectilíneo. En esta zona es donde se sitúa el centro administrativo-religioso de la localidad.
Las noticias que se tienen de los primeros pobladores de Benadalid se remontan a testimonios literarios de la época romana que nos hablan de un poblamiento céltico por la serranía. Esta población sería la que encontraron los romanos a su llegada, tras la derrota de la II Guerra Púnica. La romanización fue rápida y profunda, por los beneficios económicos que suponía pertenecer al Imperio. A pesar del sistema defensivo elaborado con el Castillo y Atalayas no pudieron resistir el ataque árabe que alrededor del siglo VIII se hace con el término, quienes son dueños de estas tierras hasta la conquista de la Serranía de Ronda por los Reyes Católicos quienes entregaron en señorío al Conde de Feria los términos de Benadalid y de Benalauría en 1494. Pero la población musulmana convivió con los cristianos hasta la expulsión de los moriscos. Los cristianos viejos que quedaron en la zona eran escasos, por lo que el pueblo quedó prácticamente vacío. Desde entonces la evolución del pueblo es paralela a la del resto de las localidades vecinas y la historia de España. Fue escenario de las acciones de los bandoleros y sufrió las consecuencias de la Guerra de la Independencia a principios del siglo XIX.

FIESTAS
El calendario festivo de Benadalid comienza el 26 de agosto con la fiestas en honor a San Isidoro, patrón local y en el mes de octubre tiene lugar la onomástica de la patrona del pueblo, la Virgen del Rosario, y el pueblo participa en una misa que se celebra en su honor. Las fiestas grandes son la tercera semana de agosto. Entre las actividades programadas están el Día del Niño, exposiciones de trabajos pictóricos realizados por los más pequeños y la Velada Flamenca después de la misa y procesión en honor a San Isidoro. Pero el acto más importante es la representación teatral en verso de Moros y Cristianos en agosto. Se han encontrado textos que hablan de esta tradición desde principios del siglo XVII, tan sólo interrumpida en tiempos de conflicto. El Castillo y sus alrededores se convierten en el escenario natural de esta actuación que se divide en dos actos. En una primera parte, los cristianos, ya en poder de la fortaleza, son sorprendidos por un ataque árabe que toman la imagen del patrón que guardan en el interior del castro, mientras que los cristianos secuestran a los hijos de los moros. En la segunda parte, se intenta un trueque entre el patrón y los hijos de los moros, pero que el Rey árabe traiciona. Comienza una batalla cuyo desenlace acaba con el bautismo del los infantes y del Rey moro.
GASTRONOMÍA
Uno de los platos más típicos es la variante de la sopa de hinojos con verduras, única en la zona. También podemos degustar los sabrosos "mal cocinajos" y el guiso moruno, cuyo ingrediente principal son las sardinas, así como el gazpacho caliente y la sopa de vinagre.