Faraján.-

Datos de interés
Superficie: 20,40 Km²
Número de habitantes: 303
Gentilicio: Farajeños o Celestones
Monumentos: Iglesia Nuestra Señora del Rosario, Dólmen de El Romeral, Cueva de Los Almendaraches y Real Fábrica del Molino.
Situación geográfica: Ubicado en la Comarca de Ronda, dista 25 kilómetros de este municipio y 144 de Málaga. Se eleva 641 metros sobre el nivel del mar.  
Información turística: Ayuntamiento, C/Corchuelo, 7. 29461.
Tlf: 952 180 506  Fax: 952 180 555
Faraján se encuentra ubicada en la comarca de Ronda, concretamente en la zona del Alto del Genal. Su núcleo urbano se encuentra edificado sobre la colina de Don Fabrique, a 641 metros de altitud, entre los los valles intramontanos de la cuenca del Genal.
El origen del nombre es árabe significa "lugar ameno". La villa tiene una fisonomía propia de los pueblos de la serranía, casas bajas y blanqueadas, aspecto que llamó la atención del escritor estadounidense Hemingway, quién definió al pueblo como "Cisne blanco sobre un estanque de esperanzas".
Casi todas las calles desembocan en la Plaza de la Constitución, adoquinada y recientemente rodeada de limoneros. La Plaza es el centro de actividad del pueblo, en la que entre otros edificios están la iglesia y el ayuntamiento.
Las primeras noticias que se tienen de ocupación del término municipal pertenecen al periodo árabe. Aquí estuvieron diversas tribus de origen magrebí como los Magilas, Gumaras y Bahiríes, Habibies y Hawaras. Algunas de estas tribus llegaron a coexistir con minorías judías y cristianas que habían llegado hasta aquí como prisioneros de campañas bélicas. Todos ellos vivían en pequeñas comunidades llamadas alquerías de las que destacaron por su importancia las de Albalaxtear, Balastar, Chúcar, Cenajen y Castillejo.
Tras la conquista cristiana de la ciudad de Ronda, todos los núcleos antes mencionados son abandonados y sus pobladores se reúnen en Faraján, dando lugar al núcleo del pueblo como tierras de Realengo pertenecientes a Ronda.
En el siglo XVI, con la expulsión de los moriscos, el territorio queda prácticamente despoblado hasta que llegan a él varias familias cristianas venidas de otros lugares. El 30 de octubre de 1814, el Rey Fernando VII le otorga a Faraján Carta de Real Privilegio de Villa, "en premio a la constancia, lealtad y sacrificios soportados durante la Guerra de la Independencia contra los franceses". En la misma carta se recoge el permiso para utilizar como escudo las armas de la Corona española con el emblema de "muy noble y fidelísima Villa de Faraján".
FIESTAS
Una de las tradiciones más interesantes de Faraján es la del Viernes Santo, en la procesión de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli. Esa noche, la imagen de Jesús es procesionada por las calles del pueblo, acompañada de todos los vecinos que van junto a su Cristo rezando y cantándole saetas. En este acto se mezcla la tradición y la devoción religiosa. De este Cristo de Medinaceli se dice que es el más milagroso del mundo. Durante el recorrido hay un momento de especial emotividad, al que se une la leyenda que narra que la Santa Imagen tan sólo pide al penitente una mirada. El momento más sentido de esta procesión es en la confluencia de las calles Amargura y Federico Sierra, donde desde hace 50 años una vecina del pueblo representa y limpia el rostro de Jesús recitando (dialogando más bien) una antiquísima y hermosa poesía de 25 versos, ante el rostro del Padre Jesús de Medinaceli para que se cumplan todas las peticiones.
Otra cita con la tradición del pueblo, es la festividad en honor al patrón San Sebastián, durante los días 4, 5 y 6 de agosto.
En el mes de diciembre, tienen lugar las fiestas en honor a la patrona, Inmaculada Concepción. Ésta celebración, muy celebrada por todos los vecinos que comparten la fiesta, se remonta al año 1814.
GASTRONOMÍA
La gastronomía de Faraján es muy similar a la de los pueblos vecinos de la Serranía. Destacan la sopa de alcachofas, el gazpacho, las migas, el conejo al ajillo. A lo que hay que añadir los embutidos derivados del cerdo.
En cuanto a la producción artesana de este pueblo, podemos encontrar trabajos elaborados con pleira de esparto y labores de vareta de olivo.
Faraján se está convirtiendo en uno de los destinos más deseados para la práctica del turismo rural durante todo el año. Para ellos tiene casas reformadas integradas en la naturaleza para el deleite de los amantes de la vida al aire libre.