Guaro.-

Datos de interés
Superficie: 22,50 Km²
Número de habitantes: 2.000 aproximadamente
Gentilicio: Guareños
Monumentos: Iglesia parroquial de San Miguel, Cerro del Polvillar y Guaro el Viejo.
Situación geográfica: En el Valle del Guadalhorce, dista 50 kilómetros de Málaga y 15 de Marbella. Se eleva 500 metros sobre el nivel del mar.  
Información turística: Ayuntamiento, Plaza Constitución, 2. 29018.
Tlf: 952 457 573 Fax: 952 457 660
En Internet: http://www.guaro.com .
La villa de Guaro se encuentra en el camino que une la Costa del Sol con la Serranía de Ronda. Es la puerta de entrada al Parque Natural de la Sierra de las Nieves y su entorno está considerado por la UNESCO como Reserva de la Biosfera.
Estos datos nos dan una idea de la belleza del entorno del pueblo. Pero en el núcleo urbano también podemos encontrar rincones de interés y llamativos por el colorido y belleza de las calles adornadas con flores que contrastan con balcones y fachadas encaladas. Hay que mencionar que el terreno sobre el que se asienta el municipio es ondulante, con una altitud que oscila entre 200 y 500 metros y una elevación del 26%. Esta es la causa de las fuertes pendientes en pequeños tramos, quedando la circulación reducida, casi, a las afueras del centro urbano, excepto para los expertos vecinos acostumbrados al trazado de las calles.
En los últimos años el municipio ha realizado un gran esfuerzo en el desarrollo y mejora de infraestructuras locales, así como en la oferta hostelera y de ocio que lo han convertido en uno de los centros culturales más importantes en los meses estivales, de mayo hasta septiembre.
Entre la oferta lúdica veraniega de Guaro destaca su feria, que tiene lugar en el mes de agosto y el IV Festival de la Luna Mora, el segundo y tercer fin de semana de septiembre y durante los que el pueblo se convertirá en un zoco medieval en el que podremos escuchar música andalusí, bailar la danza del vientre o degustar gastronomía típica de la Andalucía medieval.
Los primeros pobladores de Guaro datan de los pueblos prehistóricos, tal y como atestiguan los restos hallados en la zona de Ardite. Pero en su término también encontramos evidencias de asentamientos romanos, en la zona del Polvillar y árabe, en el Guaro Viejo y actual Guaro.
Es Villa desde 1614 por privilegio de Felipe IV, pasando a ser Condado en 1648, recayendo el I Título de Conde a favor de Juan Chumacero Sotomayor y Carrillo Laso de la Vega, título que en la actualidad mantienen sus descendientes.
FIESTAS
A finales del mes de agosto comienzan las Fiestas Mayores de Guaro. En el mes de septiembre, en concreto el segundo y tercer fin de semana, la localidad acoge una de las citas culturales más originales de la comarca: el IV Festival de la Luna Mora. Otra de las citas tradicionales del pueblo es la celebración de las "Mayordomas". Este evento tiene lugar los días 7 y 8 de diciembre en honor a la Virgen Inmaculada Concepción, patrona de la localidad. Este acto se remonta al siglo XIX, consiste en la elección de dos a seis muchachas de entre 14 y 16 años para el cuidado y adorno de la imagen que se venera en la iglesia de la Parroquia de San Miguel. Su nombramiento dura un año y finaliza con la fiesta donde se procesiona la imagen de la Virgen acompañada de sus Mayordomas, todos los vecinos de Guaro y visitantes. Por último, a mediados de mayo tiene lugar la Romería de San Isidro.
GASTRONOMÍA
La almendra es el ingrediente principal de los platos más tradicionales, como las tortas de almendra, los bocaditos, la mantecada y los roscos.
Pero la villa, también ofrece otros platos típicos andaluces, elaborados con productos naturales como la sopa hervida, la sopa "poncima", el guiso de aves de caza, el conejo al ajillo y el pan guareño (moreno y blanco). Dentro de la producción agrícola cabe destacar la cooperativa El Molino de Guaro en la que se extrae un aceite de oliva virgen extra, cuya identificación es un color verdoso con una ligera tonalidad amarillo-verdosa. Sus aromas recuerdan a almendras y manzanas. Su delicado sabor afrutado, redondo y armónico, carente de amargores le convierten en un producto de gran calidad, especialmente indicado para su consumo crudo en ensaladas y rebanadas de pan.