Mollina.-

Datos de interés
Superficie: 74,2 Km²
Número de habitantes: 3.450 aproximadamente.
Gentilicio: Mollinatos
Monumentos: Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Oliva, Convento de la Ascensión, Mausoleo de la Capuchina, "Castellum" de Santillán.
Situación geográfica: Dista 15 kilómetros de Antequera, ubicada en la cima de la Sierra de Mollina, a 450 metros sobre el nivel del mar.  
Información turística: Ayuntamiento, C/La Villa, 3. 29532.
Tlf: 952 740 000 y Fax: 952 740 338.
El camino más directo para llegar a Mollina es salir de Málaga por la A-92 dirección a Sevilla y a unos 50 kilómetros ya veremos los carteles indicativos que nos llevan a nuestro destino.
La temperatura media anual de este municipio ronda los 16º C. Si bien manteniene temperaturas suaves a lo largo de todo el año, el termómetro experimenta grandes oscilaciones a lo largo del día, incluso entre estaciones. Debido a su posición en el interior de la provincia, no tiene brisas marinas que suavice las temperaturas matinales y por la noche refresca bastante. En este sentido, hay que señalar que los riesgos de heladas se mantienen durante todo el año.
En cuanto al origen del nombre de Mollina hay varias versiones. Una apunta a que se deriva de Torre Molina y otra al término latino "mollis", que significa suave y blanda llovizna. Restos arqueológicos hallados en su entorno, dan prueba de asentamientos neolíticos en la Sierra de la Camorra. Pero ha sido la civilización romana la que ha dejado mayor número de edificaciones, como el Mausoleo de la Capuchina, molinos de aceite, y el Castellum de Santillán, una villa rústica junto a una fortificación amurallada.
La actual población data del siglo XVI. Los esfuerzos de roturación y cultivo se traducen en que, en menos de 100 años, Mollina fue la zona del término de Antequera con mayor cantidad de olivos, hasta el punto que cambiaron el nombre de la parroquia de San Cayetano al de Ntra. Sra. de la Oliva.
A principios del siglo XIX obtiene su independencia municipal de Antequera. En la segunda mitad del siglo XX, Mollina experimenta una gran despoblación debido a la emigración a las zonas industrializadas de Europa y España.
El número de habitantes se reduce de 5.098 en el año 1950 a los 3.049 de 1980. Pero el pueblo no se queda de brazos cruzados y realiza un gran esfuerzo en la agricultura. Sin apenas tener tradición vinícola, en apenas 30 años ha conseguido producir el 80% del vino de denominación de origen Málaga.
FIESTAS
En agosto tiene lugar en Mollina la Feria Patronal de Nuestra Señora de la Oliva, que finaliza el día 15 del mismo mes. Otra de las fiestas con mayor participación popular es la Feria de la Vendimia, el segundo fin de semana de septiembre. Esta celebración supone la unión de la tradición cultural y de los intereses económicos en una fiesta en la que participa todo el pueblo. El primer día del mes de febrero se celebra la Candelaria. Y el segundo domingo de mayo se organiza la Romería en honor de la Virgen de la Oliva.
GASTRONOMÍA
En la alacena de Mollina no faltan las chacinas elaboradas de manera tradicional ni los dulces más típicos como pestiños, borrachuelos o magdalenas. Más propios de la época navideña son los roscos y mantecados. Y si de platos fuertes hablamos, en invierno son típicos las migas y porrillas calientes, y el gazpacho y la porra en verano. Todo ello acompañado de vinos de la tierra. Merecen especial atención las gachas de mosto, muy habi-tuales en la época de recogida de la uva.
RUTAS RURALES
Una buena manera de entrar en contacto con Mollina es a través de las cuatro rutas trazadas por sus alrededores. La primera es conocida como la Ruta del Capiruzón. Ubicada en la zona conocida como Santillán, tiene una extensión de nueve kilómetros, aproximadamente, y nos acerca a los restos romanos del fortín del Capiruzón y el parque de Santillán. La Ruta de la Capuchina está ubicada en las faldas de la Sierra de la Camorra. A lo largo de sus 18 kilómetros nos encontramos con el Mausoleo Romano, cultivos y flora mediterránea. El tercer camino, la Ruta de Berdún se prolonga durante 14 kilómetros por las zonas de Berdún, los Álamos y los Olivillos. Nos lleva por los restos romanos del molino de aceite de Berdún y una antigua cantera de yeso. Por último, la Ruta del Portichuelo, de seis kilómetros, nos lleva por las zonas llanas de la Sierra y La Fuente mostrándonos el Paso del Portichuelo, la Torre Vigía andalusí y las Fuentes Romanas.