Periana.-

Datos de interés
Superficie: 58,50 Km²
Número de habitantes: 3.500 aproximadamente
Gentilicio: Perianenses
Monumentos: Iglesia de San Isidro Labrador, Lavadero de la Cruz, Baños árabes y Almazara.
Situación geográfica: En el interior de la Axarquía, dista 23 kilómetros de Vélez y 58 kilómetros de Málaga. Se encuentra a 547 metros sobre el nivel del mar.
Información turística: Ayuntamiento, Plaza de Andalucía, 1. 29710.
Tlf: 952 536 167 Fax: 952 536 276.
Para llegar a Periana podemos elegir entre dos caminos. Uno de ellos nos conduce por la carretera de los Montes de Málaga, una comarcal sinuosa que nos lleva a la villa a través de Colmenar. El segundo es el ideal si partimos desde la Axarquía ya que parte de Vélez; nos dirigimos por la carretera de la Viñuela y en el cruce del Puente de Don Manuel giramos a la izquierda y seguimos el camino hasta llegar a nuestro destino.
El municipio está en un enclave privilegiado dentro de la comarca de la Axarquía; ubicado en un valle y rodeado de elevaciones suaves con abundancia de agua, lo que facilita el cultivo. Esto ha propiciado un microclima que ha atraído a pobladores desde la época de la prehistoria, como lo atestiguan los restos hallados en el Cerro de la Alcolea, a 731 metros sobre el nivel del mar, frente al núcleo del Mondrón; y en el yacimiento neolítico del Cerro del Fuerte o en el abrigo de Marchamonas, situado en el escarpe de este caserío al norte de Periana.
Durante la dominación árabe existían, en lo que es hoy su término municipal, aldeas como Mondrón y lugares como los Baños de Vilo, en los que se aprovechaban sus aguas medicinales. En esta época, Periana debió existir como una alquería que dio paso a dos asentamientos defensivos, uno en la cuesta de Santana y otro más al sur denominado Pereiro, que dio origen a su nombre. Pero el nacimiento del núcleo urbano tiene lugar a finales del siglo XVIII, cuando se independiza en el año 1761. Hasta esa fecha había pertenecido a la jurisdicción de Vélez y, posteriormente, de Riogordo. En el año citado se señaló el término y se convierte la ermita en iglesia parroquial. Posteriormente, el terremoto de 1884 asoló gran parte del término municipal, que reconstruyeron con ayuda de España y del extranjero.
En la actualidad, Periana es un pueblo en pleno desarrollo que basa su economía en explotaciones agrícolas, especialmente en la producción de aceite y de su famoso melocotón, al que dedica una fiesta y que es considerado como el mejor de España.
FIESTAS
El calendario festivo de Periana comienza a finales del mes de marzo con la celebración del Día del Aceite Verdial, que se ha inaugurado este año con la intención de dar a conocer el aceite que se extrae del Olivo Verdial de Periana. Son árboles centenarios que producen una singular aceituna de la que sale un aceite de color dorado y sabor dulce, único y original.
Entre los días 14 y 16 de mayo tiene lugar la Feria de San Isidro, patrón del pueblo. El santo se procesiona por las calles y los vecinos arrojan a su paso flores y trigo desde los balcones. También se celebran juegos populares y verbenas para terminar con una romería en los alrededores del municipio a la que da fin una comida campestre.
Otra de las celebraciones populares es la Feria del Melocotón, el tercer fin de semana de agosto. Los visitantes y vecinos que visiten el pueblo en esa fecha son obsequiados con, al menos, una pieza de melocotón, producto del terreno. Además de las citas puntuales, Periana nos da la oportunidad de practicar rutas a caballo, senderismo y deportes náuticos en su entorno natural y disfrutar de la red de alojamientos rurales que acogen sus alrededores.
GASTRONOMÍA
La cocina de Periana se caracteriza, sobre todo, por los caldos como las sopas cachorreñas, hechas con bacalao; sopa de espárragos, gazpachuelo, ensaladilla cateta, migas y morretes, elaborado éste último con espárragos, setas, patatas y salsa de almendras. Otra de las especialidades de este pueblo son las parpuchas, como son conocidas las tortillitas de bacalao con miel. También destacan el choto y los productos derivados de las mantanzas. Todos estos platos están elaborados con el aceite elaborado en las almazaras del pueblo, lo que le da un sabor especial y único. Como postre, en la mesa no podemos obviar los melocotones del terreno y otras frutas como las peras, granadas o naranjas, así como el delicioso queso de oveja o cabra y los requesones acompañados de la miel de sus colmenas.